El menor intentó sacarse una foto con la mascota de un amigo. Recibió 21 puntos de sutura. Las imágenes pueden herir la sensibilidad.
Una simple selfie casi termina en tragedia luego de que un niño de 11 años fuera mordido por un perro cuando intetaba tomarse la clásica foto.
El hecho sucedió en el condado de Essex, al norte de Londres, Inglaterra, cuando el menor de edad, de visita en la casa de una amigo, intentó sacarse una autofoto con las mascota de la familia, un pastor alemán llamado Digby.
En ese preciso instante el can atacó al pequeño, mordiendolo en su rostro y causandole serias lesiones que necesitaron de 21 puntos de sutura. Todo el instante quedó registrado en el teléfono de la víctima, imagen que se volvió viral en las redes sociales.
El dueño del animal, Stuart Harris de 45 años, se declaró culpable ante la Corte de Magistrados de Chelmsfordde de tener un perro peligroso que ya había atacado a otro niño con anterioridad, según informó The Mirror.
Ante el ataque y conociendo los antecedentes de Digby, los jueces ordenaron que el perro sea sacrificado, lo que generó el repudio de las sociedades protectoras de animales, que comenzaron una campaña para juntar firmas asegurando que animal fue provocado por el menor.