La historia de la francesa Colette Bourlier nos enseña que a pesar de las dificultades, podemos alcanzar cualquier objetivo que deseemos en la vida.
La francesa de 91 años, Colette Bourlier se convirtió en una de las mujeres más ancianas en terminar su doctorado en Francia, tras haberse recibido luego de tardar 30 años en realizar y finalizar su tesis final.
Su tema de investigación fue “Los trabajadores inmigrantes en Besançon en la segunda mitad del siglo XX” basándose en su experiencia como docente en programas de alfabetización para inmigrantes en esta ciudad francesa.
No sólo su tesis fue aprobada sino que además ha sido calificada con “alta distinción” por su trabajo. Fue felicitada por todos sus profesores de la Universidad de Franche-Comté.
Por lo general, en Francia un doctorado se finaliza en 3 años, pero Bourlier fue una estudiante “muy atípica” según comentó Serge Ormaux, uno de sus profesores. Colette Bourlier se interesó por comenzar su doctorado luego de haberse retirado profesionalmente.
Muchos estudiantes al comenzar su tesis se encuentran con obstáculos reales o imaginarios, como la falta de tiempo, la imposibilidad de encontrar los datos e información adecuada, la propiedad del tema, la capacidad propia para la elaboración del trabajo, entre otros, llegando a pensar que nunca podrán terminarla.
La experiencia de Colette Bourlier se convierte una historia inspiradora y motivacional que nos enseña que a pesar de las dificultades, podemos alcanzar cualquier objetivo que deseemos en la vida.
A todos aquellos que se encuentren leyendo la historia sobre Colette Bourlier y estén por empezar o a mitad de tesis, deben saber que tendrán varias dificultades en el camino pero que con perseverancia y voluntad alcanzarán la meta. Ya queda en cada uno de ustedes la constancia y el tiempo que le dediquen a la elaboración de su tesis.