Este comerciante tuvo una brillante idea para ahuyentar al delincuente. Mirá el video.
La tranquila jornada laboral del local de venta de comidas en Kebabs, Nueva Zelanda, se vio interrumpida luego de que un hombre entrara al lugar, armado y con pasamotañas, intentando robar.
Sin embargo, el dueño tuvo una original idea para correr al delincuente y evitar que se llevara la recaudación del día: simplemente lo ignoró.
Ante la respuesta inesperada, el asaltante insistió, pero el dueño del lugar lo miró y con una sonrisa continuó haciendo sus cosas, e inclusive le alcanzó un pedido a otro cliente, mientras que el hombre simplemente no supo qué hacer y se terminó yendo.
Sahid Ahmed, el protagonista de la escena en el local de comidas, dijo en declaraciones a la prensa tras desarmar al ladrón: "Le di la comida al cliente porque quería que se fuera y estuviera a salvo".